Mostrando entradas con la etiqueta Gatiheroes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gatiheroes. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de noviembre de 2016

Gatihéroes - Visitas del extranjero - Conclusión












VISITAS DEL EXTRANJERO - CONCLUSIÓN

Los Gatihéroes fueron corriendo a la Gaticaja y buscaron en la Gaticomputadora toda la información que tenían sobre la posible localización de la guarida de Perrúbela y los cachorritos a los que estaba llevando por el camino del mal.
Atentamente miraban los datos que la pantalla les iba dando, las imágenes pasaban veloces ante los ojos de los gatos hasta que el mapa finalmente marcó la Casa Abandonada de la Esquina con una flecha roja.
-Bien, debemos pguepagagnos paga una duga batalla, Gegguega Sexy
-Sí, Chat Noir. ¿Tienes todas tus armas? Yo estuve entrenando y afilando mis uñas, el muñequito de peluche quedó lleno de agujeros.
-¡Bien! Debo ggecogdag el acento... ¡Carrrrrrrrrrrrrrrgarrrrrrrrrrrrré el Gaticinturrrrrrrrrón con todos los trrrrrrrrrrrucos!
Momentos después, el Dúo Felino estaba corriendo hacia la esquina. 




En la guarida de Perrúbela...

-¡Ay, Andy, qué horror! ¡Esta habitación está sucia, tengo las orejas llenas de telarañas, es un espanto!
-Lo sé, Mora querida, pero debemos conservar la calma. Seguro que nuestra Ama ya está juntando el rescate, no va a dejar que nos hagan nada
-¡Estoy tan asustada, Andy!
-Tranquila, Mora, estoy seguro de que la ayuda viene en camino, tranquila. 

Perrúbela iba de un lado a otro, nerviosa. Los cachorritos montaban guardia junto a la puerta de la Casa Abandonada, y había dos o tres màs en la calle, por si veían acercarse a algún gato.
Pero los Gatihéroes entraron por el techo y, silenciosamente, pasaron de habitación en habitación hasta llegar donde estaban los prisioneros.
-¡Shhhhhhhhhhh! Venimos a rescatarlos, simulen, simulen - maullaron en un susurro antes de seguir hacia la sala central.
Mora se llevó la pata a la frente en un gesto dramático
-¡Estoy taaaaaaaan preocupada, Andy! ¡Taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan preocupaaaaaaadaaaaaaaaaaaa!

Los gatos se subieron a unos muebles llenos de tierra y desde allí saltaron sobre Perrúbela, que se los sacudió del lomo como si fueran agua mientras gritaba 
-¡Cachorros, a mí!
En un instante más de cuatro cachorritos estaban saltando y jugando con los gatos, que no querían lastimarlos.
-¡UIIIIIIIIIIIIIIIIII! ¡Hola gatito gatito! ¡Qué linda cola tan larga! ¡Quiero morderla!

-¡Cucha, cucha, mocosos! ¡Qué hacemos, Chat Noir!
-¡JAJAJAJAJAJA! ¡Destrúyanlos, cachorritos míos!

Le Chat Noir logró escabullirse y vio que en un rincón había varias pelotas abandonadas, seguramente con ese cebo habìa reclutado la malvada Perrúbela a esos inocentes. 
-¡Aquí, aquí, tomen, tomen! - gritó mientras se las arrojaba a los perritos - Buenos perrrrrrrrrrrros, vayan a buscarlas ¡Vayan!
Siguiendo su instinto, los pequeñitos salieron disparados detrás de los juguetes.
-¡NOOOOOOOO! ¡VUELVAN, PERROS TONTOS, VUELVAN!
-Demasiado tarde, Perrúbela, ríndete y tendrás un juicio justo.
-¡JAMÀS! ¡La Pelota Verde es mía y quiero también mis bolsas con huesos! 
-Tú te lo buscaste...
La Guerrera Sexy saltó sobre el hocico de Perrúbela, arañando la nariz sensible, pero la villana se la quitó de un golpe de encima y la aplastó con su pata enorme. Le Chat Noir le tiró con sus bolsitas de pulgas, pero sólo la hizo reir
-¿Pulgas? ¡Me atacas con pulgas, gato tonto! ¡Vivo en la calle, las pulgas no me hacen nada!
-¡Entonces tendrrrrrrrrrrrrré que usar arrrrrmas mucho más fuerrrrrrrrrtes!- gritó el Gato Enmascarado mientras la rociaba con un chorro de su terrible pipí
-¡AAAH! ¡Mis ojos! 
-¡Toma! ¡Y toma! -La Guerrera Sexy parecía afilarse las uñas en la panza de la perra
-¡Ay! ¡!Ay! ¡Me rindo! ¡Me rindo! La Pelota Verde está debajo de aquel cajón.

Al día siguiente, en la Caja de Mirar estaban las dos estrellas y su famosa Pelota, siendo entrevistados por la célebre Pinina, conductora del programa "Tarde con Pinina". Hablaron de su próximo desfile de moda y de la terrible experiencia por la que habían pasado, pero terminaron con una frase a dúo que llenó de orgullo el pecho de dos gatos que estaban mirando el programa en la Casa de la Humana:





ENTRADA SIGUIENTE:  Gatos y píldoras

ENTRADA ANTERIOR:  Gatihéroes - Visitas del extranjero

PRIMERA ENTRADA: Parte de guerra - Día 1

lunes, 17 de octubre de 2016

Gatihéroes - Visitas del extranjero





EL DUO FELINO - VISITAS DEL EXTRANJERO - PARTE I

- ¿Se enteró, vecina?  ¡Viene una gran celebridad!
La Profesora Kitty hablaba, medianera de por medio, con la Señora Pupy, la gata de la vecina Humana.

- ¿No me diga? ¿Quién? ¿Quién?
- Bueno, son perros, pero igual son muy famosos. Ella es una diva del mundo perruno, se llama Mora, viene desde Santa Fe, en el extranjero. Él es su representante, el famoso Andy. Vienen a filmar películas y traen en exposición La Pelota Verde, única en el mundo.

-¡Ah, mire usted! Habrà que ir a verla, entonces
-Sí, parece que la van a exponer en el jardín.
Balou escuchaba entretenido la conversación mientras tomaba sol bajo el árbol de cajas, mientras Pili cazaba monstruitos de colores. Ninguno de los dos se dio cuenta de que oídos criminales también habían estado escuchando atentamente.
 -¡Ajá! ¡Esa Pelota Verde tiene que ser mía!

Cuando llegó la caja con ruedas que traìa a las estrellas, se abriò y una alfombra roja como una lengua de perro muy larga se extendió hasta la puerta de la humana, donde los esperaban, en posiciòn de firmes, el Comisionado Perro Tobi y la Jefa Pinina O'Hara. 
Pero las estrellas nunca llegaron a la casa. Una bandada de cachorritos apareció corriendo de la nada, envolvió a Mora y Andy como una nube y, cuando pasaron, los perros extranjeros habían desaparecido.
Una carcajada se escuchó en toda la calle.
-¡JAJAJAJAJAJA! ¡LA PELOTA VERDE ES MÍA, SOLO MÍA!
-¡Perrúbela! - Dijeron los dos representantes de la ley a duo, miràndose con estupor. Corrieron hacia el jardín y al poco rato la gatiseñal se veía en el cielo.




El Dúo Felino se acercó corriendo por los techos.
-¡Comisionado, hemos visto lo que ha pasado, es terrrrrrrrrrrrrrrible!
-¡Y que lo digas, Chat Noir! Ademàs, acabamos de recibir esta nota. ¡Tenemos que juntar cuatro bolsas grandes de huesos antes del anochecer si queremos verlos de nuevo!
-¡No junten nada! ¡No se negocia con delincuentes!
-No podemos correr el riesgo, Guerrera Sexy -dijo la Jefa Pinina - la Ama Humana es muy amiga de la Ama Humana de Andy y Mora, tenemos que devolvérselos sanos y salvos
-Déjennos eso a nosotrrrrrrrrrrrrrros, Jefa, prrrrrrrrrrrrrrometemos que los trrrrrrrrrraeremos de vuelta- dijo Le Chat Noir y los dos gatos desaparecieron en una nube de humo.

¿Podrán nuestros héroes encontrar a las estrellas extranjeras?
¿Recuperarán la famosa Pelota Verde?
¿Vencerán a la terrible Perrúbela y su banda de pequeños delincuentes juveniles?

¡No se pierdan el pròximo capítulo de esta apasionante historia dentro de quince días, a la misma gatihora, por este mismo gatiblog!



ENTRADA SIGUIENTE: Gatihéroes - Visitas del extranjero - Conclusión

ENTRADA ANTERIOR: Las investigaciones de Pili - El Super

lunes, 16 de mayo de 2016

Los Gatiheroes contra El Vecino - Final



La jefa O'Pinina fue secuestrada por el malvado Vecino que pide no una, no dos, sino CUATRO cajas llenas de huesos ¡CON CARNE!
El Comisionado Perro Tobi empezó a cavar para desenterrar los suyos y reunir el rescate, mientras el Duo Felino fue a la Gaticaja a prepararse para traerla de vuelta al Jardin de la Humana, sana y salva.

- ¿Qué vamos a llevar a la terraza-guarida de El Vecino, Chat Noir?
- Estuve desaggollando una nueva agma, Gegguega Sexy
- ¡Tu acento!
- ¡Oh, lo olvidé! Me da mucho tgabajo pgonunciag esa "rrrr" paga pgotegeg mi identidad secgueta, pego aquí estoy a salvo, ¿vegdad?
- Seguro, mis labios están sellados - dijo la Guerrera Sexy mientras se afilaba las uñas -. ¿Estás listo? ¿Vamos?
- ¡Vamos!


Los Gatihéroes salieron disimuladamente de la Gaticaja, con las uñas afiladas y cargados con nuevos artilugios para enfrentar a los villanos. Subieron al techo y saltaron a la medianera, avanzando con cautela hacia la terraza de El Vecino.

-¡Allí vienen! Jejejeje... ¡No saben la que les espera!
Sobre las baldosas, la jefa O'Pinina estaba enredada entre cuerdas blancas y amordazada con una media de la Amita Humana de El Vecino. 
-¡Mpo fe faldrás con la mpfuya, Fefino! ¡Ef unfa ffampa, mfuo fefmpfino! ¡No fengfan!
-Eso, eso... grita, preciosa, grita y atráelos... - dijo el Vecino frotándose las patas y yendo a esconderse - sigue gritando, jejeje... 



-¡Ahí está la Jefa! Voy a buscarla, mis garras super afiladas romperán esas cuerdas enseguida. 
-Yo me quedarrré sobre la medianerrrrra, no veo al Vecino por ningún lado y eso me da mala espina.
La Guerrera Sexy saltó grácilmente y aterrizó al lado de la prisionera, que decía que "no" con la cabeza mientras murmuraba "¡Ffampa! ¡Ffampa!" con desesperación. Las garras se movían con velocidad, cortando las cuerdas, y poco a poco la Jefa pudo empezar a mover los miembros agarrotados por el cruel cautiverio. 

Le Chat Noir, sin embargo, se mantenía alejado del piso de la terraza, olfateando para encontrar al Vecino. Creía haberlo hallado cuando unos gritos llamaron su atención.
- ¡AAAAAY!
- ¡Te decía, Guerrera Sexy, es una trampa! 


El Vecino había saltado sobre la gata colorada. Con una pata en su espalda, la tenía aplastada contra el suelo y le estaba mordiendo las orejas con saña. La jefa, todavía enredada y agarrotada, no podía ayudarla. La pobre Guerrera Sexy estaba indefensa, la panza comprimida contra las baldosas hasta casi impedirle la respiración, las patas agitándose en el aire y las orejas atacadas por los colmillos inclementes de El Vecino.
Le Chat Noir pensó con rapidez. No podía saltar sobre ellas, su diseño francés no estaba pensado para pelea cuerpo a cuerpo; tampoco podía arrojar su potente pi pi, las damas en peligro se verían seriamente afectadas. La Jefa seguía luchando contra las cuerdas de la red, mordiendo y tironeando, pero todavía no estaba libre. Decidió utilizar su arma super secreta, la que hacía semanas que venía preparando. Tomó una bolsita de su gaticinturón y la arrojó directamente sobre el lomo del villano.

El Vecino sintió una pequeña explosión en su espalda pero no le dio importancia. Segundos después, se rascaba furiosamente. No podía ignorar el montón de pulgas que Le Chat Noir había depositado, con gatuna punterìa, sobre él. Incapaz de hacer otra cosa, dejó de aplastar a la Guerrera Sexy para frotarse todo el cuerpo contra una de las columnas de la terraza. 
La gata tosió un poco, sacudió la cabeza para sacarse la baba perruna de sus orejas y ayudó a la Jefa a terminar de liberarse y saltar por la  medianera para volver al Jardín de la Humana.
El Comisionado Perro estaba con las patas llenas de tierra, escarbando desesperado para recuperar más huesos cuando la vio llegar. Una caja casi llena estaba a su lado.
- ¡Jefa! ¡Qué alegría me da verla!
- Gracias, comisionado. ¡Y gracias al Duo Felino que me rescató! -dijo la perra, levantando la mirada. 
Sobre la medianera, dos siluetas gatunas se recortaban con gracia. Inclinaron la cabeza en un saludo y se perdieron en los techos.

¡No se pierdan próximamente màs aventuras de los Gatiheroes, por este mismo gatiblog!
Villano especialmente invitado: Mordiscos, como "El Vecino".





ENTRADA SIGUIENTE: El clamog del Agtista Incompguendido pog sus fans

ENTRADA ANTERIOR: Los Gatiheroes contra El Vecino

lunes, 9 de mayo de 2016

Los Gatihéroes - Llega... ¡El Vecino!


Otra aventura de EL DUO FELINO

Era una tranquila mañana en el jardín de la humana. Los pájaros cantaban en los árboles y el comisionado Tobi y la Jefa O'Pinina recorrían el terreno disfrutando del sol.
De repente, una risa malévola y demente se escuchó del otro lado de la pared.
-Je, je, je... ¿Cómo andan, estimados vecinos? ¿Recibieron muchos huesos hoy? ¡Porque yo me los voy a llevar todos, MUA JA JA!

-¡El Vecino! ¿Qué quieres ahora, rufián? 
-¡Oh, Comisionado Perro Tobi, tampoco es para ponerse así, sólo pasaba a saludar amablemente! ¿No puede uno ser un buen vecino, je je je?
-¡Usted no sabe lo que es ser bueno, Vecino! - ladró indignada la Jefa O'Pinina - ¡Algo se trae entre manos!
-"Algo" no, preciosa jefa... ¡Esta red!
Una red enorme cayó sobre la Jefa de Policía del Jardín de la Humana y la arrastró por sobre la medianera ante los ojos horrorizados del Comisionado Perro Tobi.
-Si quieren volver a verla, quiero que me paguen un rescate de cuatro cajas llenas de huesos...
-¡No le pague, Comisionado! ¡Mpf mpf mpf!
-Shhhhh... señorita Jefa, no sea maleducada, no interrumpa. ¡Qué cosa con esta chica, tuve que taparle la boca con una media de mi amita humana! Le decía, Comisionado... Quiero cuatro cajas llenas de huesos con carne, para mañana. ¡Nada de huesos pelados, los voy a revisar! Je je je, je je je
Y riendo maléficamente, desapareció con la Jefa O'Pinina.

-¡Qué voy a hacer! ¡Qué voy a hacer! La Ama Humana llegará esta noche y si la Jefa O'Pinina no está se va a preocupar mucho... ¡Sólo me queda una salida!
El Comisionado Perro entró al lavadero y sacó un tubo con una imagen de un gato negro que se proyectó en el cielo matutino.

Dentro de la casa, la Profesora Kitty estaba dando otra clase de Gatitud a los jóvenes Pili y Balou, cuando miró por la ventana y quedó asombrada mirando hacia arriba.
-¿Qué es eso? ¿Un gato en el cielo?
-¡La Gatiseñal!
-¿La qué?
-Nada, nada, profe. Me duele la pancita, ¿me puedo ir un ratito antes?
-Oui, a mi también me duele la bagguiga, pgofesoga. ¡Yo también me voy!
-Debe de ser esa comida nueva que compró la humana. A mí tampoco me cae bien. Vayan, vayan... ¡Qué rara esa cosa en el cielo!

Poco tiempo después, el Duo Felino estaba en el Jardín. 
-¿Qué pasa, Comisionado Perrrrrrrrrrro?
-¡El Vecino ha secuestrado a la Jefa O'Pinina, Chat Noir!
-¡Oh, no, pobre Jefa!
-¡Y que lo digas, Guerrera Sexy! Quiere cuatro cajas llenas de huesos con carne. ¡Con carne! Yo tengo algunos enterrados, pero no llego a cuatro cajas ni soñando... ¡y mucho menos que tengan carne!

-No se prrrrrrrrrrrrrreocupe, Comisionado, la  rrrrrrrrrrrrrescatarrrrrrrrremos. ¡Vamos a investigarrrrrrrrrr!
-Ustedes son mi última esperanza, Duo Felino... Mi última esperanza.

Los gatos salieron corriendo y subieron al techo. Desde ahí se veía el patio de la vecina humana, pero no había rastros del malvado Vecino ni de su rehén.
-Vamos a tener que ir allá, Chat Noir
-Sí, perrrrrrrrro debemos ir prrrrrrreparrrrrados, segurrrrrrro es una trrrrrrrrampa.
-¡Vamos entonces primero a la Gaticaja!



¿Conseguirá el Comisionado Perro más huesos para pagar el rescate?
¿Podrán nuestros héroes sacar a la Jefa O'Pinina de las patas del malvado Vecino?
¿O tendrá éxito el maléfico plan del perro colorado?

No se pierdan la respuesta a todas estas incógnitas, el próximo lunes, a la misma gati-hora y en este mismo gati-blog





NANA NANA NANA NANA
NANA NANA NANA NANA
LE CHAT, LE CHAT
NOIR
¡Y la Gerrera Sexy!


ENTRADA SIGUIENTE: El Vecino - Parte 2

ENTRADA ANTERIOR: El garage - Epilogo

lunes, 23 de noviembre de 2015

Gatiheroes contra El Negrón




LAS FANTÁSTICAS AVENTURAS DE 
LE CHAT NOIR Y LA GUERRERA SEXY

Es otra mañana apacible en la casa de la Humana. La puerta está abierta y los gatos disfrutan del calor del sol en su piel. Kitty comenta con la gata de la vecina las novedades del barrio y Pili y Balou se dedican a masticar tréboles. De repente un gruñido feroz interrumpe el tranquilo momento.
-¡GRRRRRRRRRRR! Perrito, ya te he díchosono que me tenías que traere uno hueso si queré pasare por aquí.
-Pero señor Negrón, ayer le dí mi último hueso, ya no tengo más...
-¡NOMIPORTA! El derecho de paso e' el derecho de paso e tutto lo tiéneno que pagare
-P... p... pero ¡AY AYAYAYAYAYAYAYAYAYAY!

-¡Qué desagradable, ese perrazo pegándole al cachorro!- Dijo la Profesora Kitty
-La verdad que sí, vecina, pobrecito.
-Alguien tendría que frenarlo, no se puede abusar de los cachorros, caninos o felinos.

-¡AY AYAYAYAYAYAYAYAYAYAY!
-Balou, ¿no tenés sed?- Preguntó Pili
-Oui, Pili, vamos adentgo a tomag agua.

Adentro, en un lugar secreto de la casa, está la Gaticaja, el escondite donde los Gatihéroes se reunen a planear sus estrategias y a preparar sus armas. Está hecha con todas cajas importadas de Francia, cosecha de los mejores árboles de cajas de París.
Encontramos al Dúo Felino en plena discusión, con un grave dilema ético.
-¿Lo ayudamos o no? Es un perro...
-Oui, pego también es un cachoggo, ya escuchaste lo que dijo la vieja. Apuguémonos pogque lo va a lastimag.
-Bueno, ¡vamos!

-¡AY AYAYAYAYAYAYAYAYAYAY! - El perrito seguìa llorando bajo la lluvia de golpes y mordiscos.
-¡Tomá, tomá y tomá! Nadie deja de pagare el peaje e sale sano di questa calle
-¡ALTO, PERRRRRRRRRO ABUSADORRRRRRRRRRR! ¡Detente ya mismo, es un cachorrrrrrrrrrro!
-¿Y quien me va a impedire que le pegue? ¿Vo, gatito?
-¡Yo no soy un simple gatito, soy Le Chat Noir y estoy aquí para castigarrrr a los malvados como tu!
-¿Y qué me vas a hacere? ¡Ay, qué miedo, el gatito me va a arañare!
-El no, ¡YO!
Como un relámpago rojo, la Guerrera Sexy saltó desde un árbol sobre el lomo de El Negrón y comenzó a arañarle la cabeza y cerca de los ojos mientras Le Chat Noir llevaba al cachorro a un lugar seguro. El perro mordía a diestra y siniestra, sus enormes dientes pasaban apenas rozando las garras de La Guerrera.
Le Chat Noir volvió rápidamente y bombardeó la boca abierta del perrazo con unas bolitas malolientes que lo hicieron toser y escupir, salvando el pellejo de su compañera. Ella saltó al suelo y le arañó la panza, la espalda contra el piso y las cuatro patas en el aire. Él lo rociaba con su famoso "Líquido-Pi-Pí", directo a la sensible nariz del villano.

Finalmente lo hicieron huir.
El Negrón cruzó la calle y, desde el otro lado, se lamía las heridas. Los gatos le gritaron
-¡Esta calle está protegida por los Gatihéroes! ¡Que no veamos que volvés a pegarle a un cachorrrrrrrrrrrro!
Y cuando la última "o" dejó de sonar en el aire, desaparecieron.
El Negrón se fue refunfuñándo su venganza, caminando lentamente hacia la esquina.

En el jardìn, Kitty y la vecina seguían con la boca abierta de la sorpresa.
-Es la segunda vez que veo a esos gatos. ¡Qué maravilla que son! ¡Cuánta Gatitud!
-Y que lo diga, vecina, y que lo diga...







ENTRADA SIGUIENTE
ENTRADA ANTERIOR: Los perros del jardìn
AVENTURA ANTERIOR DE LOS GATIHÉROES: Contra Perrúbela


 
 

lunes, 31 de agosto de 2015

Superhéroes gatunos - Le Chat Noir y la Guerrera Sexy

Era una tranquila mañana en la Casa de la Humana, que había salido como siempre dejando a los gatos disfrutando del sol. La Capitana Kitty estaba dando otra de sus clases de Gatunidad y Gatitud, Balou y Pili escuchaban y aprendían de la Maestra.
Un día como tantos cuando...
-¡SOCORRO! ¡AYUDA! ¡MIAAAAAAAAU!
-¡MUA JA GUAU! 
Kitty se asomó a la ventana. Una malvada perra callejera estaba acosando a un pobre gato adolescente.
-¡DEFIÉNDASE! ¡SAQUE SUS GARRAS! ¡USE SU GATITUD!
La profesora gritaba pero el gato parecía no escuchar. Se dio vuelta frustrada, para comentar el mal ejemplo con sus alumnos, y se encontró sola.
-¿Dónde fueron? Éstos mocosos con tal de escapar de la clase buscan cualquier excusa.
Sin algo mejor que hacer, siguió gritando por la ventana.

De repente, de la nada, dos gatos saltaron sobre la perra.
-¡Malvada Perrúbela, deja ese felino en paz! - Una hermosa gata colorada con un antifaz azul clavó sus garras en el lomo de la villana.
-¡ALÉJATE! ¡CUCHA, CUCHA! - gritaba el gato negro que lucía dos estrellas amarillas alrededor de sus ojos dorados - ¡VETE, VETE, TE ORRRRRRRDENO QUE TE VETAS!
La perra reía feroz, sus colmillos enormes parecían dispuestos a comerse a todos los felinos sin problemas. La gata del antifaz le mordió las orejas y el gato se puso de espaldas y le apuntó a los ojos, arrojándole un líquido irritante directo a los globos oculares. Perrúbela salió corriendo y se perdió al girar la esquina.
Se acercaron al gato asustado.
-Tranquilo, esa bestia no volverá a molestarte -dijo la gata, ronroneando.
-Porrrrrrr supuesto que no, le hemos dado su merrrrrrecido.
-¡Muchas gracias! Pero... ¿Quiénes son ustedes?
- Yo soy La Guerrera Sexy.
- Y yo, Le Chat Noir, a sus órrrrrdenes, caballerrrrro.
Y haciendo una reverencia, desaparecieron los dos en una nube de humo.

Kitty había presenciado todo desde la ventana, sin poder creer a sus ojos. Tendría que contárselo a la gata de la vecina: había dos superhéroes felinos en el barrio y parecía que por fin los perros iban a saber cuál era su lugar. De tanto gritar sintió sed y cuando fue hacia el agua, encontró a sus dos alumnos bebiendo tranquilamente.
-¿Vieron eso, gatos?
-No, Capitana, escuchamos gritos... ¿Qué pasó?
-Una impresionante muestra de Gatitud, alumnos. Dos gatos con antifaces hicieron huir a Perrúbela, que estaba atormentando a un pobre cachorrón. Lástima que no los vieron, podrían tomar a esos gatos como modelos. Sigamos con la clase.



Más aventuras de los gatihéroes
en algún gatidía, 
a la misma gatihora, 
en este mismo gatiblog

ENTRADA SIGUIENTE: Oda al Hégoe Enmascagado, pog el Agtista Incompguendido
ENTRADA ANTERIOR: Clases de Gatunidad y Gatitud - Los regalos